
El taller de arquitectura ha sido siempre el eje estructural de la enseñanza de arquitectura, el lugar clave donde toda la compleja red de temas que fundan la profesión toman forma y consistencia, para convertirse en el mayor de los instrumentos de concepción espacial: el proyecto.
Siendo la arquitectura una disciplina que requiere de rigor desde el momento de la concepción hasta la construcción de la obra, será fundamental para nosotros, los profesores, formar a nuestros estudiantes con valores sólidos, trascendentes y que definan una espiritualidad al momento de concebir. Esto debe importarnos enormemente ya que los valores a los que nos referimos harán de ellos profesionales del mejor nivel, sin duda lo que nuestras sociedades necesitan.
Por lo antes expuesto, la escuela necesita a profesores que no vacilen al momento de formar, seguros de sí mismos, con un fuerte compromiso con la profesión y la docencia y, por cierto, requiere de estudiantes más comprometidos con la carrera, con mayor grado de madurez y capaces de entender lo que significa la profesión del arquitecto. Como se ve, la tarea no es unilateral y demanda unión ante la dispersión, necesariamente debe ser tolerante y no puede ser auto indulgente ni egoísta. Desde su fundación, nuestra Escuela ha desarrollado una gran capacidad de trabajo y desarrollo, redirigiendo el asunto al canalizar las energías, no perder la memoria y potenciar a nuestros mejores estudiantes. Esto es una conclusión pero es también un modo de mirar al futuro, pues esta escuela ya experimentó con formas novedosas, pero ahora tiene ganas de madurar y producir obras genuinamente arquitectónicas, apartadas del ámbito de la imagen y más cercanas a los aspectos visuales de la forma: es decir, ser arquitectos, no parecer arquitectos.
La necesidad de cambiar se hizo presente y durante los últimos dos años ha tomado forma en la dirección de la escuela, pues la idea de cambio no nace gratuitamente, sino que se desprende de una profunda autocrítica que tanto el Decano como el Director dirigen y promueven. Es, por tanto, el ámbito del proyecto el que requiere de una profunda reflexión para luego dejarse sentir horizontalmente en todos los ramos teóricos o instrumentales. Hoy se desea “institucionalizar” las bases de un pensamiento riguroso que acompañe la enseñanza del taller. Este pensamiento puede y debe ser flexible y tolerante pues así hacemos la escuela, entre todos, pero esto significa a los profesores comprometerse con posturas que sean precisas y definidas, que se puedan representar con ideas sólidas y disciplinadas, que se alejen de la descalificación y que en vez de ser divergentes sean convergentes.
Aquí presentamos algunas ideas y valores que confiamos que serán el modo de consolidar la escuela. La universidad es un campo rico en ideas, es el lugar donde florecen los pensamientos y vive la investigación. Esto, al menos, siempre se espera. Pero, muchas veces, la búsqueda descontrolada e irreflexiva de la novedad termina por convertirse en un enemigo obstinado y cruel: muchas veces la ansiedad por obtener la belleza termina apartándonos de ella. Creemos que este es uno de los mayores problemas que tenemos por delante, y al que obviamente se exponen con mayor vulnerabilidad nuestros estudiantes.
Es por esto que nuestras ideas deben apuntar, necesariamente, a la formación de valores sólidos que vinculen la arquitectura de nuestro tiempo con los mejores ejemplos del pasado, pero no en busca de citas textuales traducidas en estilos sino más bien entender el espíritu que motivó a los creadores. Esta trascendencia nos pone en nuestras manos las llaves del futuro y nos recuerda una cita de Le Corbusier en Hacia una Arquitectura:
“No hay hombres primitivos, hay medios primitivos…La arquitectura nada tiene que ver con estilos, por su misma abstracción, apela a sus facultades más elevadas.
Lo que hay de particular y magnífico en la abstracción arquitectónica es que, teniendo sus raíces en el hecho brutal, lo espiritualiza…Los cubos, los conos, las esferas, los cilindros o las pirámides son las grandes formas primarias que la luz revela bien; la imagen de ellas es clara y tangible, sin ambigüedad. Por esta razón son formas bellas, las más bellas. Todo el mundo está de acuerdo con esto: el niño, el salvaje y el metafísico. Es la condición esencial de las artes plásticas.
La arquitectura egipcia, griega o romana es una arquitectura de prismas, cubos, cilindros, triedros o esferas: las pirámides, el templo de Luxor, el Partenón, el Panteón, el Coliseo o la villa Adriana."
Es el curso introductorio al proceso de proyectar en arquitectura. En este nivel se enseña al estudiante aspectos básicos que organizan y dan sentido a un proyecto desde la perspectiva de la abstracción, estrategia proyectual, proporciones, leyes geométricas y nociones escalares.
Entrega los conocimientos básicos acerca de la arquitectura moderna y contemporánea, poniendo atención a sus tendencias, movimientos, exponentes y obras relevantes.
Forma las competencias básicas respecto del proyecto arquitectónico y su programa en base a desarrollo de proyectos que aumentan gradualmente su complejidad programática.
Forma las competencias asociadas a la identificación y solución de problemas relacionados con las infraestructuras urbanas a través de la realización de proyectos de arquitectura de gran escala.
Forma las competencias asociadas a la identificación y solución de problemas de la arquitectura bajo el concepto de estrategia proyectual, las cuales son evaluadas a través de la participación en concurso de arquitectura tanto nacionales como internacionales.
Forma la capacidad analítica del estudiante a través del estudio de las obras de la arquitectura y el arte comprendidas desde principios del siglo XX hasta la revolución de Mayo de 1968.
Forma las competencias asociadas al desarrollo profesional del arquitecto, el taller se propone una metodología de oficina de arquitectura.
Forma las competencias asociadas al desarrollo profesional del arquitecto, el taller se propone una metodología de oficina de arquitectura.
Esta asignatura tiene como propósito contribuir en la formación de competencias investigativas, las investigaciones están relacionadas tanto a aspectos técnicos como teóricos de la arquitectura moderna y contemporánea.
Forma la capacidad analítica del estudiante a través del estudio de las obras de la arquitectura y el arte comprendidas desde Mayo de 1968 hasta la actualidad.
Campus El Claustro
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